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Escuela viva, libre, activa: en qué se diferencian y dónde nos situamos

Viva, libre, activa, alternativa… Qué comparten y cómo lo hacemos en Espai Aigua: pedagogía sensible y en revisión constante dentro de una escuela homologada.

por Equipo de Espai Aigua

En el mundo de las escuelas alternativas hay un bosque de etiquetas. Escuela viva, escuela libre, escuela activa, pedagogía alternativa, Montessori, Waldorf, bosque-escuela… Cada familia llega con una palabra en la cabeza y a menudo todas quieren decir cosas parecidas. Intentamos poner un poco de orden, simplificando mucho las distintas filosofías, y sin pretender que nuestra clasificación sea la única.

Escuela activa

Es la más antigua de las tres. Viene de la Escuela Nueva de principios del siglo XX y de pedagogos y pedagogas como John Dewey, Célestin Freinet o Maria Montessori. La idea central: se aprende haciendo. Lx niñx no es un recipiente que se llena, sino alguien que actúa sobre el mundo y saca conclusiones. En Cataluña tiene una tradición larga, desde Ferrer i Guàrdia hasta las escuelas del CEPEPC de los años setenta y ochenta.

Muchas escuelas públicas y concertadas se reconocen hoy en esta etiqueta, con distintos grados de implementación de esta filosofía.

Escuela libre

Pone el acento en la libertad de lx niñx para decidir qué hace, cuándo y con quién. Los referentes son Summerhill, de A. S. Neill, y el Pesta de Rebeca y Mauricio Wild en Ecuador. Lx adultx no dirige: prepara el ambiente y acompaña. A menudo se asocia a proyectos pequeños, autogestionados por familias, y durante años estuvo ligada a funcionar fuera del sistema reglado.

El equívoco más habitual es pensar que libre significa sin límites. No es así en ningún proyecto responsable con la infancia: los límites y las normas son necesarios para la convivencia y para el proceso madurativo. En escuelas como la nuestra, donde se puede hablar, moverse y decidir entre un abanico de opciones, los límites están presentes de manera transversal. Las normas de seguridad y de convivencia las sostienen las personas adultas con mucha claridad.

Escuela viva

Es la etiqueta más reciente y, en cierto modo, la que integra las otras dos. Habla de una escuela conectada con la vida, con el presente de lx niñx y con su contexto, atenta a las necesidades de la infancia y de las familias. Pesan mucho el acompañamiento emocional, el respeto por los ritmos de cada cual y la idea de que la escuela es un lugar de vida, no una preparación para después.

En Cataluña, la Xarxa d’Educació Lliure (XELL) agrupa a muchos de estos proyectos.

Dónde nos situamos

En Espai Aigua nos sentimos cómodxs con «escuela viva», pero somos una escuela con un diálogo pedagógico y una revisión constante de nuestras prácticas y principios.

Bebemos de las pedagogías activas y libres, y añadimos tres acentos propios: la pedagogía sensible, que es escuchar con todo el cuerpo lo que nos dicen lxs niñxs; los proyectos indisciplinados, donde ciencia, arte, tecnología y matemáticas se mezclan sin fronteras; y la coeducación y la no exclusión, que atraviesan todo lo que hacemos.

Con este modelo hemos podido demostrar que nuestra escuela cumple los requisitos y contenidos establecidos en la legislación educativa. Por tanto, somos una escuela homologada de infantil y primaria. Hacemos todo esto con el reconocimiento del sistema educativo.

Cómo elegir

Las etiquetas ayudan a orientarse, pero cada proyecto las lleva a la práctica de maneras distintas. Para entenderlo en acción, podéis venir a conocernos. Observad cómo es una mañana: cómo es la toma de decisiones, cómo se resuelve un conflicto, qué pasa cuando unx niñx no quiere participar, cómo hablan las personas adultas con lxs niñxs, cuál es el papel de las familias, las ratios…

Si queréis empezar por ahí, pedid una visita.